jueves, 29 de noviembre de 2012

Amenazas y ofensas



El lunes escribí en El Nuevo Herald un artículo, reproducido en este blog, en que señalaba que el proceso político iniciado hace casi 54 años en la isla, lo que en una época se llamó la ''revolución cubana'', se ''batistianiza''. Complacencia con el poder y frustración cotidiana.
Agregaba que las formas de represión ejercidas por el régimen cubano han sido mucho más organizadas y disciplinadas, sin tener que recurrir, hasta el momento y en la mayoría de los casos, a la violencia indiscriminada.
Sin embargo, cada vez con mayor fuerza está emergiendo en Cuba una violencia, por parte de las fuerzas represivas, que pone en evidencia no solo la naturaleza irracional, y ya por momentos incontrolada, de la agresión como única respuesta de una sociedad opresiva, sino del ataque como comportamiento de escape emocional frente a las múltiples limitaciones que el propio régimen origina  
Ejemplo de ello es lo que escribe Elizardo Sánchez Santa Cruz y ha dado a conocer hoy jueves:
Este martes 27 de noviembre fui objeto de violentas amenazas y ofensas vejaminosas por parte de dos oficiales de la policía política secreta, en plena vía pública.  Ese mismo día, en horas tempranas de la noche, fue agredido con un madero el Lic. Guillermo Fariñas por "un  individuo vestido de civil", acompañado por otro, quienes se dieron a la fuga.  Después de esa agresión Fariñas, quien recibió el Premio Andrei Sajarov de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, presentaba inflamación e escoriaciones en su antebrazo derecho.
Adjunto copia literal de un telegrama-denuncia que hube de remitir ayer miércoles al Sr. Ministro del Interior de Cuba.
A continuación, el texto del telegrama:
General de Cuerpo de Ejército  Abelardo Colomé,
Ministro del Interior
La Habana.
Dos oficiales Ministerio del Interior adscritos a Dirección Contrainteligencia  y vestidos de paisano me esperaron e interceptaron cerca de mi domicilio, alrededor cuatro de la tarde de ayer  martes y, a pesar de mi protesta  por esa acción irregular,  me siguieron por unos cien metros profiriendo,  en forma agresiva  y vejaminosa,  diversas amenazas contra mi integridad.
Las detenciones arbitrarias, agresiones físicas, amenazas y vejámenes contra pacíficos ciudadanos resultan contraproducentes como alternativa al necesario dialogo nacional sin exclusiones que contribuya a revertir la grave y creciente crisis general que afecta a la inmensa mayoría de los cubanos.
Elizardo Sánchez Santa Cruz Pacheco.*
La Habana, 28 de noviembre de 2012.
*Defensor de Derechos Humanos  y  exprisionero de conciencia.
Presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.